Vachino es un artista “inusual”: autodidacta, intuitivo, empático hacia el espectador, busca la minuciosidad, el detalle aparentemente nimio, y de allí parte, hace un mundo. Literatura y tinta.
Porque Vachino empezó en las letras, ilustrando sus escritos con pequeñas viñetas que luego fueron dejando atrás la pubertad y se ganaron el centro de la hoja: le soltaron la mano, en el absoluto buen sentido de la construcción.
Las peculiaridades de los personajes del barrio, las situaciones cotidianas que para el resto pasan desapercibidas, un viaje en bicicleta, una vieja de rulos, un amigo particular, Rácing, el fútbol, todo eso mezclado y pasado por la multipimer del rock, porque eso es lo que denota tener siempre en la cabeza el tipo: rock.
La galería de hombrecitos, mujeres y especímenes parece interminable, y en esas “composiciones” uno se pierde y a la vez se encuentra; es muy loco, estimulante y gratificante recorrer esos dibujos y de tanto en tanto encontrar esas esquelas, el título y los comentarios, como dejados ahí, para que a alguien le quede resonando en la cabeza, con la duda existencial de si está hablando de él o de uno:
“Listado tipos de hombres al azar”
1. hombre de una sola frase: luche y se van!!
2. hombre elefante.
3. hombre con anteojos.
4. hombre piensa en todo.
5. hombre feliz in the storm.
6. hombre bonachón sin red para pescar.
7. hombre puro rulos.
8. hombre ojo desparejo.
9. hombre enamorado y saludador.
10. hombre patricio rey en cochicó.
Germán Francisco Vachino nació en Bahía Blanca allá en el lejano 1972, pero es más pampeano que el molle: se “crió” acá. Ahora vive en Tigre, provincia de Buenos Aires, pero su relación con La Pampa sigue siendo sumamente estrecha, tanto que este sábado 23 de abril expone sus obras en la capital de la provincia, Atnasasor, como él dice. La invitación para acercarse a estos munditos es en La Tienda de Garibaldi 119, a partir de las 19 horas. Y no muerde.