En lo que va
del 2014 ha sido inusitada la cantidad de libros que se han editado en La
Pampa. Prácticamente todas las semanas,
desde el inicio del año, hay una actividad social relacionada con un libro.
Esta novedosa situación se da no solamente en el plano de la literatura, si no
también –y afortunadamente- en otros campos editoriales, siendo los sellos de
la Universidad Nacional de La Pampa y del Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria los abanderados.
Respecto a las editoras independientes o de autor, la mecánica de publicación ha sido
igualmente frugal. Hay que remontarse unas cuantas décadas atrás para encontrar
una similitud; pero hay que hacer la salvedad de que los libros digitales
recién se popularizaron hace pocos años.
Este
resurgir de la palabra impresa llevó a que el pasado 16 de julio se realizara
en la Usina de la Cooperativa Popular de Electricidad una jornada denominada “editoriales
a puertas abiertas”, en coincidencia con el día del libro, de la que Arisco
Ediciones participara en carácter de oyente.
Del evento,
ideado por la EdUNLPam, participaron en calidad de expositores y disertantes la
Asociación Pampeana de Escritores, Voces de la CPE, INTA, Arte Propio de la
Subsecretaría de Cultura de la provincia y las editoriales De la Travesía,
Pitanguá y Amerindia. El objetivo del
encuentro fue “trabajar y promover el libro y la lectura”.
Durante el
día, además de los discursos de apertura, se realizaron exposiciones,
proyecciones, presentaciones de nuevos volúmenes y charlas sobre diversas
temáticas relacionadas con el libro.
A
continuación transcribimos las palabras que en el acto de cierre pronunciara
Rubén Evangelista, responsable de ediciones Pitanguá, y que resumen –a nuestro
entender- el cuadro de situación, la problemática y el desafío de las editoriales
en la provincia de La Pampa: