Cuando estos cruces se materializan en una obra, la potencia del conjunto, indefectiblemente hace que el producto lo “sienta” y transmita esa energía.
Dos amigos de la casa, Negro Vachino (dibujante, ilustrador, escritor) y Ubilda (encuadernación artesanal), se entusiasmaron en este “juego” propuesto de construir desde las formas y el color, manteniendo la individualidad de cada obra, pero sumándose en un tercer cuerpo.
