Periplo: el viaje imaginario se hizo ejercicio performático

Aventurándose a la experiencia de ir hacia la experimentación -en el sentido abarcativo de todas las aristas de la creación artística- es que Guillermina & Los Planetas iniciaron un incierto viaje en el 2020.

El resultado de esa excursión se vislumbró dos años después. Y ni siquiera fue conclusivo, porque la meta de la experimentación es el camino, ese libro escrito a medias y en permanente transformación. Lo que nació como un esbozo de canción en una pieza, pasó por la necesaria  calle de la orquestación y los arreglos, siguió hacia la materialización visual y única de cada pasaje y ahora va por un universo dinámico en que cada planeta actúa como satélite aportador de la obra misma. Ese movimiento envolvente es –quizás; seguramente- el atractivo principal de “Periplo”.

¿Cómo hacer un mejor 2022?

Un conjunto bien surtido de obras de arte, amalgamadas con gran criterio “dramatúrgico” y aplicadas en un almanaque de generosas proporciones y cuidada producción, con materiales inmejorables, es la propuesta de Vachino para el 2022.

En tamaño A3 e impresos en papel ilustración satinado, que le da a las obras un carácter brillante, los calendarios están disponibles en Santa Rosa, La Pampa.

La idea del artista es que sus creaciones puedan trasponer las puertas de los hogares pampeanos y compartir el año en cada nueva morada, cambiando la cara mes a mes.

Quienes deseen acceder a ellas, pueden adquirir los almanaques en Shanti Om, situado en la calle 1º de Mayo 255, de lunes a viernes de 16.30 a 20.30 horas.

Ahora en videoclip

Hace un tiempo dábamos cuenta sobre el trabajo de Germán Vachino en esta nota. Pasó el tiempo y la producción no se ha detenido, muy por el contrario, pareciese que se ha potenciado exponencialmente.
Tanto como para que desde Arisco, con la complicidad del viejo Lou Reed en la musicalización y con los dibujos de la Cobra de Detroit como eje principal, ensayemos esta especie de compendio, rejunte, síntesis o “coso” audiovisual que muestras las tintas, historia y garabatos de este artista que suma y sigue.

Nuevo joint de Vachino

La técnica de “La Cobra de Detroit” es simple, pero efectiva: se induce la energía hacia el centro del ser y ésta es descargada por medio de un largo, interminable brazo, utilizando los extremos nerviosos de los dedos como pulverizadores. Dura lo que dura un estertor; como un chispazo. O mejor dicho, como un fogonazo. A no confiarse! el resuello posterior es muy breve, porque ahí está otra vez el estiletazo. La repetición –aguijoneante- lleva a un knock out técnico seguro, por demolición.
Así, con sus maderas recuperadas para la causa, sus caras y los peces, irrumpe Germán Francisco Vachino, “La Cobra de Detroit”.
Prepotente, invita a otro joint el viernes 9 de junio a las 20 horas, como quien “invita” a pelear atrás de las vías. Y murmura, jeta torcida, pecho inflado y brazos en jarra: “no me aguantan ni un round” en el ring de la Alianza Francesa,  Hilario Lagos 67 de Santa Rosa, La Pampa.

El filo de Carassay


Una excelsa artista engalana nuestra modesta casa y se suma a la familia de Arisco. Ella es Griselda Carassay, maestra meritoria de la tinta y herética cultora del color.
Griselda nació en Anguil, provincia de La Pampa, y es docente en artes plásticas, egresada del Instituto Provincial de Bellas Artes, además de maquilladora, vestuarista, escenógrafa, ilustradora, historietista: su ojo es sagaz, su mirada incisiva y sus trabajos están teñidos de un humor ácido, incomodan, pero a la vez están dotados de una limpieza y minuciosidad que –generalmente- asusta.
Sus temas, como en el tango y la filosofía, son la incomodidad del “Ser”, sus martirios, sus miedos, incomodidades e inconformidades, el raro amor, la decrepitud, la sensualidad y el sexo puro, bruto. Pero –como se dijo- manchado por el inconfundible tinte de la ironía cortante.