Fue muy
emotivo presenciar anoche en la plaza San Martín de Santa Rosa, la convocatoria
espontánea para celebrar los 40 años del nacimiento del disco “Voces de la
Patria Baja” del Dúo Sombrarena, que integraran en la década del ’70 Delfor
Sombra y Cacho Arenas, y que fuera un puntal de la resistencia cultural para
los tiempos nefastos que se avecinaban.
La idea
de juntarse para recordar con canciones esta fecha crucial de la historia
pampeana, se fue gestando durante la misma mañana del domingo desde el programa
radial de Guito Gaich. Participaron del convite prácticamente todos los artistas
de renombre que han abonado _desde el canto, la poesía, la música, la
interpretación y la difusión_ el acervo cultural pampeano. Desde Carlos Amigo
hasta Las Voces del Mapu, se sucedieron sobre el escenario Alberto “El Fueguito”
Acosta, Lalo Molina, Hilda Alvarado, Alberto Carpio _quien además condujo el
evento_, Pamela Díaz, Martín Mansilla, Carlos “Toto López”, Laura Paturlane, Horacio
“Chiquito” Díaz, Oscar García, Terete Domínguez y los propios Arenas y Sombra.
La
placa discográfica salió en vinilo en marzo de 1974, teniendo una reedición en
compact disc 20 años más tarde. Fue todo un acontecimiento para la época, dado
que grabar un disco no era poca cosa. El Dúo Sombrarena se había gestado al
calor de la Asociación Civil “Temple del Diablo”, de la cual Arenas y Sombra
integraban la comisión directiva. La peña que administraba la organización era
el lugar obligado de reunión y trabajo de la cultura popular no sólo
santarroseña, sino también regional. Fue así que sin temor a equivocarse se
puede afirmar que el Temple del Diablo fue el lugar donde se consolidó la
identidad cultural pampeana.