Crecer con vinilos

Con la minimización en los formatos de los artefactos portadores de audio –hoy en día hasta su mínima expresión, es decir la extrapolación de lo físico en lo virtual- se está perdiendo una pieza importantísima en la cadena musical: el arte de tapa.
El trasvase del disco de vinilo en el disco compacto, como su nombre lo indica, redujo considerablemente el paño de los artistas visuales: de los generosos 31,5 x 31,5 pasamos a los sucintos 12x12 centímetros. Claro que allí todavía hubo algunos que hicieron magia, sobre todo considerando que se cuenta con el booklet interior.
Pero ya nada volvería a ser lo mismo con la distribución de la música a través de la red de redes. Puede acompañarse la presentación con diseños estrafalarios en formato JPG, incluso se pueden añadir enlaces a videos majestuosos, pero ya no tendremos en nuestras manos esos cartones pintados tan particulares ni podremos elegir un disco por la tapa.
El artista Vania Heymann recrea este fantástico mundo añorado en este video, que acompaña visualmente la canción de Roy Kafri.